Jaime nació y creció en Punta Gorda, una comunidad garífuna ubicada en Roatán, Islas de la Bahía, Honduras. Su interés por la pesca surgió cuando era niño, ya que esta era la fuente de ingresos de su municipio, por lo que su vida giraba en torno a ella; también se interesó por la conservación de la fauna marina, ya que es consciente de la importancia de este recurso. Además de trabajar durante 19 años como pescador, también trabaja como barquero turístico en la isla. Jaime colabora con el monitoreo de la megafauna marina en Roatán.