Crear una exhibición va más allá de la logística y el diseño: se trata de conectar con las comunidades, compartir conocimientos e inspirar acciones. Para MarAlliance, el objetivo de estas exhibiciones es claro: promover la conservación de tiburones, rayas y otras especies marinas clave.
Nuestra exhibición principal ha llegado a más de 4,000 personas en tres ciudades en tan solo seis meses. Pero ¿qué sucede con las comunidades costeras más remotas, donde el acceso a recursos educativos es limitado?

Para cerrar esta brecha, desarrollamos una versión secundaria y portátil de la exhibición. Recientemente, fue instalada en el Centro de Investigación de la Tortuga Marina Golfina, en la costa del Pacífico de Honduras. Llevar educación sobre conservación marina directamente a las zonas costeras permite que las personas se conecten con los entornos donde los desafíos ambientales están ocurriendo. Vivir estos ecosistemas de primera mano brinda un contexto que transforma el aprendizaje en una experiencia real e inmersiva.

Comunidades como El Venado, donde más de 200 habitantes participan activamente en iniciativas de conservación junto a expertos marinos, son fundamentales en este enfoque. Al trabajar con la población local, podemos recopilar datos más precisos sobre el estado de las especies, sus amenazas y las acciones necesarias para su protección, fomentando un diálogo auténtico basado en la experiencia directa.

Las zonas costeras también son importantes destinos turísticos. Nuestras exhibiciones brindan a los visitantes, especialmente a quienes no están familiarizados con el entorno local, la oportunidad de conocer el impacto de sus acciones en los ecosistemas marinos. A través de esta información, promovemos la reflexión y la adopción de prácticas más sostenibles durante su visita.
Para los residentes, llevar la exhibición a su comunidad fue una experiencia profundamente conmovedora. Pudieron aprender información científica sobre especies con las que crecieron y que, con el tiempo, han visto desaparecer gradualmente.
En el corazón de este proyecto de exhibición móvil está la conexión: entre las personas y la vida marina que no puede alzar su voz. Más importante aún, buscamos empoderar a las comunidades locales para que se conviertan en participantes activos en la conservación, compartiendo este conocimiento con visitantes, estudiantes y turistas, y difundiendo el mensaje de responsabilidad colectiva hacia el océano.
Gracias a estos esfuerzos, la conservación deja de ser un concepto abstracto y se transforma en una experiencia compartida y tangible, promoviendo el cuidado del medio ambiente a nivel local y global.