Las aguas que rodean las islas orientales de Cabo Verde han ocultado secretos durante décadas. Los pescadores locales han reportado encuentros frecuentes con tiburones tigre (Galeocerdo cuvier), pero hasta hace poco se desconocía la relevancia de este remoto archipiélago para uno de los principales depredadores marinos.
Cinco años de trabajo de campo realizados por investigadores de MarAlliance han demostrado que Cabo Verde es un hábitat esencial para los tiburones tigre a lo largo de todo su ciclo de vida. Además, el estudio documentó una de las migraciones de tiburones más impresionantes jamás registradas: un viaje completo de ida y vuelta a través del océano Atlántico de casi 18,000 kilómetros.



Un viaje extraordinario por el Atlántico

En octubre de 2018, el equipo marcó por satélite a una hembra de tiburón tigre de 3,1 metros frente a la isla de Boavista. La señal se perdió durante meses, lo que generó preocupación, hasta que reapareció en febrero de 2019 cerca de la dorsal mesoatlántica. El tiburón continuó hacia el suroeste hasta Brasil, permaneciendo casi dos meses frente a Salvador, antes de regresar progresivamente a Cabo Verde en noviembre de 2019.
Este recorrido de 17 901 kilómetros constituye el segundo más largo registrado para un tiburón tigre a nivel mundial y el primer cruce transatlántico doble documentado. El hallazgo confirma la conexión sospechada entre las poblaciones de tiburones tigre del Atlántico oriental y occidental.
El seguimiento por satélite de otros 11 individuos mostró patrones de movimiento diversos. Ocho tiburones, machos y hembras, permanecieron cerca de sus zonas de marcaje, destacando la importancia de los hábitats clave en las islas orientales de Cabo Verde: Boavista, Sal y Maio.
Una población presente en todas las etapas de vida
Entre 2016 y 2019, estudios sistemáticos en los arrecifes de Sal, Boavista y João Valente identificaron una población estable de tiburones tigre, con presencia de juveniles, subadultos y adultos. Se observó además una segregación por sexo: Boavista presentó una ligera mayoría de hembras (56 %), mientras que en Sal predominaron los machos (88 %). Esto indica que cada isla cumple funciones ecológicas diferentes dentro de la población.
Una amenaza creciente: la pesca no regulada
Tradicionalmente, la pesca de tiburones en Cabo Verde fue limitada, pero la presión pesquera está aumentando. En 2018, el 70 % de los pescadores locales señaló una disminución de las poblaciones de tiburones durante la década anterior. Los tiburones tigre son capturados para consumo local o como cebo, mientras que sus aletas ingresan al comercio internacional a través de Senegal.
La amenaza es mayor por parte de buques extranjeros, con casos documentados de tiburones vivos despojados de sus aletas y descartados. Además, los tiburones tigre que se desplazan fuera de las aguas nacionales enfrentan la pesca industrial a gran escala en todo el Atlántico, especialmente al sur de Cabo Verde y fuera de la ZEE brasileña.

Cabo Verde como núcleo clave para la conservación marina
La alta concentración de tiburones tigre en Cabo Verde coincide con la mayor colonia mundial de tortugas bobas (Caretta caretta). Los tiburones se alimentan principalmente de tortugas adultas durante su presencia estacional, mientras que las crías y los machos aportan una fuente de alimento constante durante todo el año. Esta interacción subraya la relevancia ecológica de estas aguas para el equilibrio del ecosistema marino.
La investigación confirma que Cabo Verde es un enclave estratégico para la conservación del tiburón tigre. A diferencia de otras zonas de África occidental donde las poblaciones han colapsado, el archipiélago mantiene poblaciones viables en todas las etapas de vida. Proteger estas aguas puede tener un impacto positivo en la conservación del tiburón tigre en todo el Atlántico.
Una gestión eficaz requiere regulaciones pesqueras más estrictas, la aplicación de las prohibiciones de aleteo, límites de captura y el establecimiento de áreas marinas protegidas en hábitats críticos para los tiburones. La cooperación internacional es esencial debido a los largos desplazamientos de los tiburones tigre. Colaborar con los gobiernos locales, las instituciones y las comunidades para desarrollar e implementar prácticas de conservación locales y transfronterizas que aborden las amenazas y, al mismo tiempo, respalden los medios de vida será clave para el futuro de los tiburones tigre en este ámbito oceánico.
Honrando un legado

Este estudio rinde homenaje a Zeddy Seymour y Ze Luis Monteiro, cuya dedicación a la vida marina y a las comunidades de Cabo Verde fue excepcional. Ambos perdieron trágicamente la vida en el mar, pero su legado continúa a través de los datos recopilados, los pescadores capacitados, los estudiantes involucrados y las iniciativas de conservación que impulsaron, asegurando que los tiburones tigre sigan prosperando para las generaciones futuras.
Esta investigación fue posible gracias al generoso apoyo de la Fundación Peterson-Mitchell, The Ocean Foundation y la Wildlife Conservation Network. Agradecemos a la Direção Nacional do Ambiente y al Ministério de Agricultura e Ambiente por autorizar nuestro trabajo en Cabo Verde.
Todo el trabajo de campo se realizó bajo permisos de investigación y de acuerdo con las directrices éticas para la investigación con animales.